Chistes largos de vascos

Va uno de Bilbao por la autopista adelantando a todo el mundo con su coche recién comprado en la feria de Bilbao cuando de repente nota que algo falla en el coche.
Se echa a un lado, se baja y se da cuenta que una rueda se ha pinchado .
- Aiba, donde narices estará en este coche el estúpido gato y la maldita rueda de repuesto.
Mientras mascullaba cagándose en “too”, se para uno de San Sebastián al que había adelantado anteriormente de mala manera y este le dice:
- De Bilbao tenias que ser, no sabes que estos coches modernos no tienen ni gato ni rueda de repuesto.
Aiba, responde el otro, ¿Y como se arregla esto pues?”
- Solo tienes que soplar fuerte por el tubo de escape y se vuelve a inflar la rueda.
Aiba Patxi, de cine, gracias eh.
El guipuchi se monta en el coche y se aleja muriéndose de risa y pensando:
- Estos de Bilbao son unos soplagaitas.
Mientras el de Bilbao estaba sopla que te sopla por el tubo del coche.
- Aiba, que no se infla, a ver si lo estoy haciendo mal.
Y el tío seguía y seguía, y lo único que se inflaba era la vena del cuello, a punto de estallar.
Ya estaba casi extenuado cuando se para otro de Bilbao y le dice:
Oye Patxi, ¿que haces pues?
- Mira tu, que he pinchado y ha parado un guiputxi que me ha dicho que en estos coches de ahora, soplando por el tubo de escape se infla la rueda.
El otro que se empieza a reír y le dice:
- Aiba Paxti, pero mira que eres bobo, eh…. no ves que tienes las ventanillas bajadas.

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