La abuela y los abogados

Los abogados nunca deberían hacer preguntas a una abuelita si no están preparados para sus respuestas.

Durante un juicio en un pequeño pueblo, el abogado acusador llamó al estrado a su primera testigo, una mujer de avanzada edad.

El abogado se acercó y le preguntó:

- Sra. Fortunati: ¿sabe quién soy?

Ella respondió:

- Sí, lo conozco señor Ruiz, desde que era un niño y francamente le digo que usted resultó ser una profunda decepción para sus padres, siempre está mintiendo, se cree que lo sabe todo, es un prepotente, le pone los cuernos a su esposa con la primera que pasa, y lo peor de todo, manipula a las personas y se cree el mejor cuando en realidad no es mas que un pobre infeliz. 
Sí, claro que lo conozco....

El abogado se quedó perplejo, sin saber exactamente qué hacer ni decir. 

Entonces balbuceando y apuntando hacia la sala, le volvió a preguntar a la sra. Fortunati: 

- ¿Conoce usted al abogado de la defensa?

Nuevamente la abuela respondió: 

- Claro que Sí, Yo también conozco al señor Martinez desde que era nada más que un niño, es medio raro, y tiene serios problemas con la bebida, no puede tener una relación normal con nadie y es el peor abogado del país. 
Sin mencionar que engañó a su esposa con cinco mujeres diferentes, entre ellas con su esposa señor Ruiz, ¿O ya no lo recuerda?
Sí, yo conozco muy bien al Sr. Martinez y le aseguro que su propia madre tampoco está nada orgullosa de él.

El abogado de la defensa casi se desmaya del susto.

Entonces, el Juez llama de inmediato a los dos abogados para que se acerquen raudos al estrado, y les dice:

- Si a alguno de los dos se le ocurre preguntarle a esta vieja si me conoce... !!!! le mando a la silla eléctrica !!!!